Por Pierre Maillard
Tras un año 2007 excepcional, un cambio de liderazgo, el ajuste de la distribución y un continuo rediseño
de su oferta, ahora el objetivo de Corum es crecer en importancia en el sector relojero
MIchael Wunderman, el hijo de Séverin, el carismático
Presidente de Corum que la ha dirigido
desde La Chaux-de-Fonds, se ha trasladado
recientemente a su California natal en los EE.UU.
Su objetivo es el de potenciar la distribución en
este importantísimo mercado cuyo potencial es
aún enorme (un tercio de las ventas de Corum se
hacen en EE.UU. a la par con Asia y Europa).
Wunderman ha sido reemplazado por Antonio
Calce, quien ha sido nombrado Director General
de la firma. A Calce se ha sumado Michel
Ferracani quien ha sido designado
Vicepresidente a cargo del marketing. Ferracani
viene de Piaget donde estuvo al frente de la
división de producto.
Cuatro Pilares Genéticos
Para el 2008, Antonio Calce ha reestructurado
la oferta de Corum alrededor de lo que
él denomina los “cuatro pilares genéticos” de
la firma. Estos pilares son el Admiral’s Cup, el
Romulus, el Golden Bridge y las
Especialidades, un segmento en el que Corum
puede dar rienda suelta a su creatividad,
sobradamente reconocida por sus numerosos
ejemplos de relojes sorprendentes
Admiral’s Cup Leap Seconds 48mm y Admiral’s Cup Split Second Chronograph 40mm
Según Antonio Calce, esta estrategia
responde a una triple intención: perpetuar las
líneas más sólidas de la marca, evitar la canibalización
de productos entre ellos y, por
último, incrementar el contenido relojero de
sus productos para poder satisfacer a una
clientela que se ha ido volviendo más conocedora
y exigente en la materia.
Impresionante Admiral’s Cup
Precisamente esta decisión de optar por una
segmentación más definida de la oferta la observamos
en la colección Admiral’s Cup. Para este
año, Corum enriquece su colección a base de
proponer dos nuevos cronógrafos con dos funciones
diferenciadas: un cronógrafo de salto, en
caja de 48 mm y un cronógrafo ratrapante, en
caja de 44 mm. Cada pieza tiene un movimiento
diferente e incorpora una selección de distintos
materiales. El cronógrafo de salto (leap seconds)
de 48 mm (recordemos que este tipo de
reloj tiene un cuadrante con una manecilla que
gira una vez por segundo y que puede pararse
cuatro, cinco o hasta ocho veces para indicar el
cuarto, quinto u octavo de segundo y, en este
caso que nos ocupa, la manecilla mide hasta
octavos de segundo) va equipado con un
movimiento desarrollado en colaboración con
Lajoux-Perret.Va montado en una impresionante
caja de titanio (u oro rosa) y caucho, con un
fondo de caja en caucho vulcanizado, bisel de
caucho y correa de caucho con cierre en titanio
(u oro rosa). Los pulsadores del cronógrafo son
bloqueables mediante unos pasadores en los
cuernos de la caja que contribuyen a realzar este
magnífico reloj.
El cronógrafo ratrapante de 44 mm se presenta
en dos variantes: acero u oro rosa.Tiene
inserciones de carbono en el bisel y en la correa.
Su movimiento también fue diseñado
conjuntamente con Lajoux-Perret, y se trata
de un diseño integrado de cronógrafo y no de
una simple adición de pletina.
Para señoras, la línea Admiral’s Cup suma una
pieza de 40 mm, sin cronógrafo, en acero y oro
con un bisel de diamantes engastados que le da a
la pieza un glamour muy femenino.
Ajustando la distribución
La oferta de cronógrafos de la marca, cuya
producción se limitará en 2008 a unas mil
unidades, es la cabeza de puente en el
ascenso hacia lo alto del mercado de la gama
Admiral’s Cup. Este ascenso es simultáneo
con los ajustes en la distribución de la marca,
que será más selectiva y limitada, con un
menor número de puntos de venta.
Estratégicamente, Corum prevé un descenso
transitorio en su giro global durante la fase
de reorganización de su red de distribución
pero intuye un aumento en los beneficios de
cada uno de los puntos de venta elegidos.
Cooperación con Vaucher
En cuanto a la colección clásica Romulus,
Corum pretende crear una gama completa de
relojes con este nombre. El encantador
Romulus Gran Fecha formará parte de ella,
con su pequeño indicador de segundos,
disponible en acero o acero y oro. También
estará el nuevo Romulus Chronograph, que
será mucho menos deportivo que los cronógrafos
de la colección Admiral’s Cup, pero que
es poseedor de una inusual elegancia. La
estrategia de Corum se hace evidente con el
Romulus Calendario Anual, disponible en oro
amarillo o blanco. El movimiento de calendario
anual con fecha retrógrada, el Calibre
11”_, estrena la cooperación con la fábrica
Vaucher, donde fue desarrollado sobre una
base compartida con Parmigiani y con
Hermès. La especial relación de Corum con
Vaucher debería llevar, en el futuro, a
movimientos diseñados en exclusiva para
Corum. Como constata Calce, “el control
sobre los suministros se ha ido convirtiendo
en una cuestión clave y estamos en el proceso
de integrar en nuestra factoría el mayor
número de métiers posibles.”
En un futuro no muy lejano, Corum pretende
desarrollar su producción sobre cinco ejes
diferentes: la integración de los distintos
métiers, el desarrollo de las líneas de producto,
la formación del personal, la red de
distribución y el marketing y la publicidad.
Con una producción de casi 20.000 relojes al
año y un giro de más de 60 millones de euros
(con una rentabilidad excepcional, a pesar de
no haber integrado aún a la red de distribución),
Corum vivió el mejor año de su historia
en 2007. Las intenciones del fabricante son
de superar rápidamente estos umbrales