Hoy en día hay un reloj para casi cada cliente.
Los relojes se especializan cada vez más y una
de las subcategorías más interesantes y que
se está volviendo día a día más popular es la
de los relojes “extremos”.¿Como
definiríamos “extremo”? ¿Qué tal si decimos
que es un reloj que cumple unas especificaciones
tan exigentes que los clientes no van a
llegar ni tan siquiera a acercarse a esos
límites?
Veamos un ejemplo: solía ser que un reloj
sumergible a 200 m. era más una excepción
que la norma general, era bastante
“extremo” y diseñado solo para buceadores
realmente duros. Ahora, 200 m. no es nada
comparado con 11.100 m. del Bell & Ross
Hydromax 11100 M o los más modestos
1000 m. del Girard-Perregaux Seahawk II Pro.
La construcción del reloj también puede ser
“extrema”, con un extra de amortiguación
de impactos (como la serie Extreme World
de Jaeger-LeCoultre), con materiales ultrarresistentes
(como los Rado irrayables) o con
características especiales (como los Reactor
Never Dark, que combinan Superluminova y
Tritium para deslumbre de la concurrencia).
Zenith utiliza el término “extremo” en su
serie Defy Xtreme, así que los relojes han de
estar a la altura de su nomenclatura, y lo consiguen
con sus 1000 m. de sumergibilidad,
amortiguación extra y materiales muy
resistentes de última generación.
Biformeter Watch y Land Instrument by Linde Werdelin, Sea Hawk II Pro por Girard-Perregaux
Poseer uno de estos relojes es similar a
poseer un Ferrari o una MV Agusta F4, agradables
de contemplar, con motores increíbles
que pueden hacerlos alcanzar velocidades
alucinantes en un parpadeo.
Por lo general,los poseedores de esas máquinas no los conducen
al límite, pero les basta saber que si
quisieran, podrían hacerlo.
Avenger Seawolf por Breitling, V10 por Rado, Hydromax por Bell & Ross
Clientes
¿Quienes compran estos relojes “extremos”?
¿Quién va a volar tan alto o a sumergirse tan
profundo para comprobar su funcionamiento
en situaciones tan “extremas”?
Hay dos clases básicas de clientes para este
tipo de relojes: el deportista audaz que usará
el reloj para lo que fue diseñado (buceadores,
cazadores, surfistas, alpinistas, esquiadores y
otros), y que apreciará la hermeticidad y la
amortiguación de su reloj. El otro tipo de
cliente es aquel al que simplemente le gusta
el diseño atrevido de estas máquinas y el simple
hecho de que no va a tener que preocuparse
mucho por si los daña.
Chronoscope por Ernst Benz, Neutron por Reactor, Diagono Professional Scuba Chrono Watch por Bulgari
Relojes Extremos Específicos
Los especialistas anhelan relojes
“extremos”, precisamente porque están
diseñados específicamente para sus actividades
“extremas”. Si entre sus clientes
cuenta con surfistas “extremos”, una de las
cosas que debería poder mostrarles es un
reloj mareográfico (como el Corum
Admiral’s Cup Tide Watch mecánico o los
Reactor, Casio y Rip Curl en cuarzo), y más
vale que sea exacto. Además de ser capaz
de informar del flujo y reflujo de las mareas,
el reloj deberá tener una buena estanqueidad
ya que los surfistas no suelen quitárselo
cuando se meten en el agua.
¿Tiene usted una buena cantidad de montañeros
o esquiadores entre su clientela?
Necesitará poder suministrarles relojes con
altímetros y barómetros para que sepan a que
altitud están y puedan anticiparse a los cambios
meteorológicos.
¿Tiene un gran club de submarinistas al lado?
Debe ser capaz de poder venderles alguno de
los cientos de buenos relojes de inmersión que
hay en el marcado (Jaeger-LeCoultre, Panerai,
Breitling, Rolex, Citizen, Doxa). La mayoría de
relojes de buceo están más que indicados
para submarinistas expertos, pero en realidad
van a ser un complemento de los computadores
de inmersión. Estos relojes improbablemente
verán el Titanic, pero pueden usarse
perfectamente para inmersiones esporádicas,
surf, natación, etc.
Los submarinistas raramente descienden
más allá de los 40 m. recomendados, pero
las compañías relojeras siguen aumentando
la capacidad de inmersión de sus relojes.
Estos relojes sobrevivirían y continuarían
marcando la hora a profundidades que
aplastarían a un submarino como si fuera
una lata de coca-cola. Si sus clientes van en
busca de relojes de inmersión, más le vale
tener unos cuantos que sean sumergibles a
200 m., porque los van a necesitar si
planean bucear con el reloj puesto.
Muchos de estos relojes multipropósito disponen
de la función de cronógrafo, una de las
complicaciones más útiles y utilizadas. Unos
pocos cronógrafos pueden ser accionados
bajo el agua (Omega, Bulgari), algo que los
otros prohíben expresamente, ya que el
accionamiento de los pulsadores puede comprometer
la estanqueidad de la caja.
El sentido de un reloj “extremo” es el límite
que impone a sus funciones, aunque no
vayamos a ponerlas a prueba.
Los relojes “extremos” actuales son suficientemente
atractivos como para que susclientes los usen a diario, no como en el
pasado en que los relojes deportivos eran
cosas feísimas de plástico negro. Estos relojes
“extremos” actuales son muy atractivos.
Cuando un segmento se pone candente los
grandes fabricantes se vuelcan en el, dando
rienda suelta a sus equipos de investigación,
desarrollo y diseño.
En muchas ocasiones, de lo que se trata es de
fanfarronear un poco con las características
“extremas” del reloj. ¿Alguien necesita un
reloj sumergible a 1000 m.? No, pero para
poder soportar esta magnitud de presión el
reloj ha tenido que ser construido de manera
diferente a los otros relojes. Y parece razonable
creer, por tanto, que el reloj será mas
resistente y duradero a largo plazo.
Los clientes de relojes “extremos” probablemente
deseen lucirlos siempre. Querrán llevarlos
durante la semana en la oficina, el
sábado los usarán en su actividad deportiva
favorita, luego los lavarán para quitarles el
barro o la sal y se los llevarán para salir de
marcha nocturna.
Los relojes “extremos” son a la vez moda y
estilo de vida, pero con una reserva de músculo
capaz de resistir cualquier reto que se
nos cruce por el camino. ¡Y a los compradores
esto les encanta!