Mil metros bajo tierra, al calor de las entrañas de una mina sudafricana, yace uno de los metales más codiciados
por la industria relojera: el platino. Europa Star acompañó a Vacheron Constantin a las profundidades del
planeta para descubrir porqué este metal precioso es tan caro y resulta tan codiciado.
El cerebro le va diciendo al corazón que se calme
mientras el montacargas de personal se precipita
por un pozo el equivalente de 200 pisos bajo
tierra. Cada día, 2300 trabajadores hacen el
mismo trayecto pozo abajo para llegar a su
puesto de trabajo (pero a mí no me sirve para
quitarme el canguelo). Cuando se llega al final de
recorrido, el chasquido de la reja de protección al
abrirse deja entrar un aire enrarecido, escaso. La
temperatura ronda los 29º y la humedad es del
80%. Huele a madera podrida y amoníaco. La
claustrofobia va apoderándose de mí.
Ya ven que esto no es una visita de fábrica normal
y corriente. Vestida con un mono de seguridad,
botas de goma, casco y lámpara, la inspección de
la mina no es para los pusilánimes ni los timoratos.
Las galerías van estrechándose a medida que una
se aleja del pozo de acceso. La luz de las lámparas
de los mineros es la única fuente para orientarse en
esta carrera de obstáculos, un laberinto de cables,
maquinaria,charcos,barro y pasadizos que a veces
miden menos de un metro de alto. De repente, el
túnel se acaba abruptamente y encontramos a un
grupo de mineros taladrando la roca, buscando el
más precioso de los metales preciosos: el platino.
La Mina
Nos encontramos en la mina sudafricana Impala,
la segunda en capacidad extractora de platino en
el mundo, que da empleo a 28 mil personas. La
inmensa mayoría de los mineros trabajan a 1 o 2
mil metros de profundidad en un laberinto de
galerías que abarca 65 mil metros cuadrados
bajo el complejo Bushveld Igneous, en la
República Sudafricana.
El platino se formó aquí hace millones de años,
cuando ardientes coladas de roca fundida, o sea
lava, presionaron hacia la superficie, abriéndose
camino desde el centro de la tierra. En vez de
irrumpir a través de la corteza terrestre, la lava se
extendió por entre las capas rocosas, enfriándose.
A medida que se estabilizaron los potentes sulfuros
que contenía la lava, se fueron creando dos
vetas de platino, que ahora se conocen como la
veta Merensky (descubierta en 1924 por el
geólogo alemán Hans Merensky) y la veta UG2.
Hay 14 pozos que cubren toda el área. Cada pozo
conduce a una miríada de galerías,cada una trabajada
independientemente por una cuadrilla de
mineros, una docena, que literalmente extraen el
mineral de la roca. Estos hombres y mujeres trabajan
en turnos de ocho horas sin descanso ni tan
solo para reforzar el techo de la galería con
maderas.Al acabar su jornada, marcan los puntos
donde los taladradores deberán hacer saltar la
roca y triturarla. Después vendrá el turno de noche
con la ardua tarea de limpiar los cascotes de la
zona y sacarlos a la superficie.
Impala ha extraído 28 millones de toneladas de
roca en los últimos doce meses. Parece una cifra
enorme, y debe serlo porque se necesitan sacar 14
toneladas de mineral para obtener una onza (28,3
gramos) de platino puro. ¡Para fabricar un reloj
Vacheron Constantin de platino necesitaríamos la
cifra de 20 toneladas de roca! Súmese a esto el
dato de que la producción anual de platino es de
190 toneladas anuales y compárese con la producción
de oro que es de 3,300 toneladas anuales con
lo que es fácil hacerse a la idea de por qué es tan
caro el platino. (Cuando se cerró esta edición el
precio era de 1002 euros por onza de platino y 560
euros por onza de oro). Como dato interesante
cabe destacar que no hay grandes acumulaciones
de platino en los depósitos de los bancos centrales,
como ocurre con el oro. Por tanto, cualquier interrupción
en el suministro provoca el disparo de los precios.
El Proceso
De todas formas,no ha sido la escasez de las reservas
de platino lo que nos ha llevado a los precios de
hoy en día; se han de ejecutar más de cincuenta
procesos diferentes antes de conseguir platino en
estado puro. Primero se machaca la roca reduciéndola
a polvo y se extraen los minerales mediante
un sistema de flotación. Después se calienta el
mineral hasta licuarlo, se deja enfriar y se mezcla
con docenas de agentes químicos diferentes hasta
separar los distintos elementos uno por uno.Desde
la extracción del mineral bruto hasta la obtención
del platino puro pueden pasar tranquilamente seis
semanas. Al final de la cadena de producción, los
operarios llenan bolsitas de plástico transparentes
con la amarillenta sal de platino que después se
convertirá en lingotes o en granulado, según los
deseos del cliente. La producción diaria de platino
asciende a la fabulosa cifra de 91 millones de
euros, lo que justifica la presencia de lo que parece
un equipo completo de rugby siguiendo al visitante
“discretamente” durante su recorrido por la mina.
El largo y costoso proceso productivo es solo la
mitad de la historia del valor del platino.
Sorprendentemente, el 70 por ciento del platino
mundial se va a la industria del automóvil para la
fabricación de catalizadores. El aumento de la
flota de vehículos diesel en Europa y los cada vez
más estrictos controles de emisiones en todo el
mundo han jugado un papel importante en los
incrementos del precio del platino en los últimos
diez años.También ha afectado el crecimiento del
mercado chino. El Sr. Scott Stevenson, de la
refinería Impala, nos explicó cómo China pasó a
importar de cero a 14 toneladas de platino entre
1999 y 2004, solo por lo que respecta a Impala.
La industria de la joyería y la relojería sólo
absorbe el 20 por ciento del platino mundial y el
10 por ciento restante se emplea en medicamentos
para el cáncer, marcapasos, escaleras, carretes
de pesca, seda para paracaídas, fertilizantes,
iPods y –¡sorpréndanse!– notas Post-it.
El precio de un reloj de platino se incrementa en
mayor medida debido a los costes de mecanizado
de sus componentes: cajas, coronas,
esferas, etc. Una caja de platino puede precisar
tres veces más tiempo de fabricación que una
de oro. Esto se debe principalmente a la necesidad
de utilizar herramientas especialmente fabricadas
para trabajar el platino. Estas herramientas
deben trabajar a velocidades menores con
presiones más bajas para así reducir la fricción
de las fresas con el metal. Asimismo hay que
contar con una fase de pulido manual hasta
conseguir el característico acabado del platino.
Extraer el platino de la roca
El Concentrador
El primer paso para convertir la roca extraída en platino se realiza en la superficie, en una planta llamada concentrador. El
concentrador elimina el 95% del material descartable a base de triturar la roca hasta convertirla en polvo fino. Para ello
emplea enormes muelas y bolas de acero. El material triturado se mezcla con agua y diversos agentes que hacen que las
partículas metálicas repelan el agua. Entonces se bombea aire en el líquido, lo que genera burbujas a las que se adhiere el
metal (cobre, níquel, paladio, rutenio, rodio, oro y plata). Los metales emergen a la superficie donde son recuperados.
La fundición
Una vez seco, el concentrado se lleva a la fundición donde se lo calienta en un horno a temperaturas de más de 1000 ºC.
Durante este proceso se eliminan los últimos restos de minerales descartables y el compuesto resultante se transfiere a convertidores,
donde se les insufla aire, cuya corriente se lleva los restos de hierro y de sulfuro. Para entonces, los granos de
metal ya pesan un poco y pueden ser remitidos a la refinería Springs, de Johannesburgo, lo que se hace mediante un convoy
de alta seguridad vigilado por satélite.
La Refinería
Las refinerías Springs se reparten en dos secciones: la refinería de metales básicos y la refinería de metales preciosos. En la
primera se aparta el níquel, el cobre y el cobalto. En la segunda se apartan el platino, el paladio, el oro, el rodio, el rutenio,
el iridio, el osmio y la plata. Mediante diferentes procedimientos químicos se extraen los metales uno a uno. Se tardan 14
días en extraer todos los metales de la sal de platino. El platino que se obtiene tiene la forma de polvo amarillo brillante
antes de ser convertido en lingotes o en granulado.
Fotos: Morvan Alain
Photo: Platinum Today
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El hechizo de los relojes de platino
La Federación suiza de Relojes informa de un
incremento del 23 por ciento en las ventas de
relojes de platino durante 2006 (+17,2 por
ciento en 2005) con un volumen total de facturación
de 235 millones de euros. Compárense
estos datos con el total global de exportaciones
de relojes suizos en 2006, que tuvo un incremento
del 10,9 por ciento con un total de 13 mil
millones de euros, demostrando que la compra
de relojes de platino está ganado adeptos.
¿Porque tienen tanto atractivo? Cuando sólo un
ojo habituado puede distinguir entre un reloj de
platino y uno de oro blanco, (Patek Philippe les
incrusta un diamante para evitar confusiones)
¿porqué los clientes insisten en pagar tanto por un
reloj de platino? La industria relojera se halla inmersa
en una tendencia en la que se alienta el uso
de materiales exóticos y caros – marfil fósil,
meteorito, gemas, etc. – y el platino entra de lleno
en esta categoría de metal exótico y exclusivo,
especialmente porque hay pocas empresas que se
atrevan a producir grandes series de relojes de
platino, magnificando el aura de exclusividad de
las piezas. Convertirse en propietario de un reloj
de platino no es solo cuestión de poder permitirse
comprar algo exótico y costoso.
En primer lugar, el platino es, sobradamente, más
puro que el oro. Impala produce platino puro en
un 99,95 por ciento. En comparación, el oro de
18 quilates es sólo puro en un 75 por ciento. El
oro es un metal relativamente blando en su
estado puro y por esta razón casi nunca se produce
en su forma pura de 24 quilates. Es necesario
alearlo con otros metales para incrementar
su resistencia y durabilidad. El oro rosa es una
aleación de oro y cobre; el oro blanco es una
aleación de oro y níquel o plata. El platino, en
cambio, al ser puro, no pierde brillo, no como el
oro blanco que puede coger una pátina amarillenta
con el paso de los años. Esta gran pureza es
uno de sus mejores argumentos de venta, particularmente
en mercados como el japonés, donde
la pureza es una cualidad muy valorada.
Adicionalmente, la durabilidad del platino es muy
superior a la del oro.“El platino es la elección adecuada
para una pieza que se va a llevar toda la vida
– su peso y densidad lo hacen el más duradero de
los metales. Por ejemplo, si se produce un arañazo
en un reloj de platino, observaremos que el metal
solo se ha desplazado mínimamente y que nada se
ha perdido en cuanto a peso. Esta inalterabilidad
es como el paradigma de la eternidad,”nos explica
Juan Carlos Torres, Director General de Vacheron
Constantin. El platino se ve poco afectado por el
calor,es resistente a los ácidos y es anti-alérgico.Su
masa es inaudita: un cubo de platino de 15 centímetros
de lado pesa aproximadamente lo mismo
que una persona.
Después de cinco días fascinantes con Vacheron
Constantin, siguiendo la ruta del platino desde las
profundidades de la tierra hasta la presentación
de sus últimas novedades relojeras, mi concepto
del platino ha cambiado sustancialmente. Desde
su extracción de las profundidades de la mina,
hasta su paso por las gigantescas refinerías químicas,
es impresionante el esfuerzo que requiere
obtener una sola onza de platino. En toda obra de
arte, frecuentemente, el proceso creativo es tan
intrigante o más que la misma obra acabada.En el
caso del platino, es absolutamente cierto.
Vacheron Constantin empezó a producir platino en
los remotos tiempos de 1820. El año pasado la
empresa presentó su colección Excellence Platine,
una serie muy limitada para coleccionistas, con distribución
exclusiva,en que cada ejemplar se fabrica
con una esfera de platino macizo (sellado con el
cuño Pt950) y caja y hebilla de correa en platino.La
producción de relojes de platino ha ido en
aumento en Vacheron Constantin, con un incremento
del 76 por ciento en el periodo 2006-2007
comparado con el 2004-2005. Juan Carlos Torres
nos explica porqué la compañía decidió aumentar
sus colecciones de platino: “En 2006, Vacheron
Constantin entróen un nuevo cuarto de siglo de tradición relojera.
Para emprender esta nueva etapa de nuestra
singladura, ¿qué mejor símbolo puede haber para
expresar los valores que hemos cultivado, y las
esperanzas de futuro,que el platino 950 en toda su
pureza, exclusividad y perdurabilidad?”
Este año se presentarán dos nuevas piezas de la
colección Excellence Platine: el Tourbillon
Regulador Malte y el Calendario Perpetuo
Cronógrafo Malte, ambos en ediciones limitadas
de 50 unidades numeradas. El Tourbillon
Regulador monta el calibre 11790 R, un
movimiento mecánico de carga manual. Se distingue
por la disposición no-coaxial de las agujas
de horas y minutos, por la presencia de una
pequeña aguja segundera sobre el eje del tourbillon
y una reserva de marcha de 40 horas. El
Calendario Perpetuo va equipado con el calibre
1141 QPR, también mecánico de carga manual,
con mecanismo de cronógrafo de rueda de pilares
con un contador de 30 minutos a las 3, aguja de
cronógrafo central, calendario perpetuo y abertura
de fases lunares.
Cuesta hacerse a la idea de que estos magníficos
relojes empezaron a gestarse hace millones de
años bajo el suelo sudafricano y que han recorrido
un largo camino hasta convertirse en obras
maestras donde el metal luce en su verdadero
esplendor de pureza impoluta.