Por Pierre Maillard
Desde 1974, René Attias vive una doble vida.
En una es un reputado fabricante y diseñador
de relojes que ejerce su oficio en un punto
equidistante entre la alta tecnología y la relojería
clásica. Entre sus acciones más notables
cabe destacar su participación en la fundación
de la marca francesa Younger &
Bresson; el lanzamiento de su propia marca,
Kamatz; y su colaboración con Breitling. En su
otra vida, René Attias es un forofo de la
aviación. Obtuvo su certificado de vuelo en
1975, su licencia de piloto profesional en
1980 y desde 1986 es instructor de vuelo.
En el punto en que se entrecruzan estas dos
facetas ha surgido, de forma espontánea, la
nueva creación de Attias, la marca Navitec.
Al principio, Navitec se especializó en instrumentos
de vuelo, concretamente en cronógrafos
de navegación. Su cronógrafo profesional
de a bordo, el Navitec T1, ha sido muy
apreciado por los pilotos por su diseño que
facilita la lectura de la hora y del tiempo de
vuelo transcurrido. Una de sus innovaciones
es la responsable de su gran éxito: sus biseles
graduados intercambiables, que permiten un
rápido cálculo de los factores básicos de la
navegación aérea, simplificando así el cálculo
de la hora estimada de llegada.
Tango Céramique Noir
De la técnica al diseño
Cuando el hijo de René Attias, David, se incorporó
a Navitec, ambos decidieron transformar
su instrumento de navegación en una pieza
de relojería de diseño. El resultado fue el
nacimiento del Tango Charlie, una colección
de relojes que combina funciones técnicas
–también tiene biseles graduados intercambiables-
con finas cajas de acero, oro o
cerámica, con o sin diamantes.
“¿No dicen que un avión si es bonito vuela
mejor?” responde René Attias con sonrisa
traviesa a quien le pregunta porqué vende
ahora sus productos al público en general.
Compuesto de cinco modelos básicos que
dan lugar a más de 60 versiones, el Navitec
Tango Charlie se presenta con cinco biseles
graduados intercambiables (crono 60 minutos,
VS 80-90, VS 100-110, VS 120-130 y VS
140-150 que permiten estimar los tiempos de
vuelo o del tiempo estimado de llegada en
diferentes tipos de aeronave que vuelen entre
los 80 y los 150 nudos y aviones ultraligeros
que vuelen entre 80 y 150 Km/h.). El bisel
básico, dependiendo de la opción, viene
sujeto con cuatro grapas que pueden ser en
oro, acero, oro con diamantes o acero con
diamantes.
Existe un Tango Charlie Rose que combina perfectamente
una correa de caucho con la caja y
bisel en oro rosa. El reciente Tango Céramique
Noir tiene la caja, el bisel y la pulsera en
cerámica negra. Engarzado con diamantes en
las versiones “Rose” y “Diamonds”, el Navitec
casi disimula su personalidad técnica, convirtiéndose
en una delicada pieza, muy femenina.
Como diseñador de talento, René Attias ha
desarrollado unas formas elegantes y puras,
con cuernos redondeados, coronas roscadas y
resguardadas, así como pulseras de metal o
caucho, que combinan a la perfección con las
cajas. Todos los modelos montan movimientos
ETA de cuarzo (por una cuestión de precisión
y fiabilidad) aunque algún día esperan
poder completar la oferta con calibres
mecánicos automáticos.