La industria relojera es, ante todo, una vasta comunidad de hombres y mujeres que trabajan día a día imaginando,
elaborando, produciendo, ornamentando, distribuyendo y vendiendo relojes. Europa Star, que celebra este año
su 80 aniversario, ha decidido rendir un homenaje simbólico a todos estos protagonistas del universo relojero,
sean directores ejecutivos, artesanos, creativos o revendedores. Seleccionaremos 80 rostros entre las decenas de
miles de ciudadanos de este universo y se los iremos presentando a lo largo del año.
Robert Greubel y Stephen Forsey – Maestros Relojeros
En el mundo de los fabricantes de relojes la idea generalizada es que hay dos figuras
arquetípicas del maestro relojero: por un lado está el ejemplo de relojero mítico y solitario,
arqueado sobre su banco de trabajo por jornadas enteras. Y por otro lado encontramos
el relojero de fábrica, donde todos los colaboradores quedan diluidos en un anonimato
silencioso. Y, excepcionalmente, podemos encontrar casos que se apartan de este
modelo, como el dúo creativo que forma núcleo del equipo de Greubel and Forsey.
Robert Greubel y Stephen Forsey, ambos maestros relojeros, aparecen bajo su propia
marca y con su logo “GF”. ¿Debemos intentar distinguir entre la G y la F? A los dos
caballeros les separan siete años de edad y dos nacionalidades: uno es francés y el otro
inglés. Y aún así, tienen muchas cosas en común. Comparten la pasión infantil por
despedazar todos los juguetes que se les ponían de por medio, alentados por sus respectivos
progenitores, uno relojero y el otro aficionado a la mecánica. Ambos estudiaron relojería
lo mejor que pudieron: uno en Morteau y luego en Dreux y el otro en Hackney. Y
ambos tenían el ojo puesto en una cosa: ir a trabajar a Suiza.
En 1987 Robert Greubel empezó a trabajar en prototipos para IWC para luego irse a
Renaud & Papi donde fue Codirector General y socio. Mientras tanto, Stephen Forsey trabajó
de restaurador de relojes antiguos en Asprey de Londres, donde ocupó el cargo de
responsable del departamento de restauración. En 1992, Forsey se incorporó a Renaud &
Papi, donde evidentemente conoció a la persona que sería la G de GF.
Pasaron siete años y los dos hombres dejaron Renaud & Papi – que se convirtió en
Audemars Piguet Renaud & Papi en 1992 – para fundar su propia compañía relojera independiente.
En 2001 crearon Complitime, una empresa dedicada en exclusiva al desarrollo
de movimientos complicados para el sector de la alta relojería, empresa que pronto se
convirtió en indispensable para muchas empresas. Paralelamente a estas actividades, la
pareja seguía trabajando para fundar su propia marca.
Cuatro años después, en BaselWorld 2004, la “bomba GF” sacudió al mundillo relojero
allí reunido. El muy paciente y previsor equipo de diseño tenía planeadas las presentaciones
de sucesivos inventos a largo plazo. G y F comenzaron con un doble tourbillon a 30º y anunciaron que en su agenda
tecnológica – una inhabitual plataforma tecnológica llamada EWT (tecnología experimental relojera) – tenían fecha para un
cuádruple tourbillon con diferencial y para un tourbillon inclinado 24 segundos.
Sus obras aplican técnicas totalmente nuevas y sorprendentes, presentadas en cajas con un increíble nivel de calidad en
acabados y diseño. A pesar de toda esta actividad, los dos hombres aún encontraron tiempo para crear el extraordinario
Opus 6 para Harry Winston y para colaborar con Philippe Dufour, Vianney Halter and Kari Voutilainen en la creación de la
Time Aeon Alliance, una asociación de relojeros independientes cuyo objetivo es promover y desarrollar el arte de la relojería
a su más alto nivel.
El Grupo Richemont, de gran olfato mercantil, no se equivocaba cuando compró un paquete de acciones (minoritario) de la
empresa GF. Pero el dúo protagonista, teniendo asegurada la cuestión financiera, ha permanecido valientemente independiente
de cualquier influencia externa, pero amablemente dependientes el uno del otro. (PM)
D. Malcolm Lakin – Periodista
Redactor de Europa Star durante la última década y luego
respetable editor sénior de la revista, Malcolm Lakin ha tomado la
“penosa” decisión de retirarse a la costa mediterránea, a Menton
nada menos, y con su encantadora compañera Kate. ¡Vaya tío
suertudo! De todas formas, sus asiduos lectores y todos los
amantes de la relojería en general vamos a lamentar su marcha.
Apreciado unánimemente por su amabilidad, su profesionalidad y
su impecable sentido del humor, su elegancia tan británica y su
íntimo conocimiento de los resortes del mundo de la relojería,
Malcolm Lakin no estaba predestinado a ser el Sean Connery del
periodismo de relojería. Nacido en Escocia con orígenes rusos, este hijo de un músico llegó a Ginebra
en los sesenta donde trabajo, primero, en el departamento de comunicación del IOS y luego en Union
Carbide.Poco a poco fue familiarizándose con el mundo de los relojes,primero interesándose por el oro
cuando trabajó para el Consejo Mundial del Oro y para diversas revistas de joyería. Solo después de
incorporarse a Europa Star su talentosa e inspirada pluma pasó a dedicarse en exclusiva a la relojería.
Fue rápidamente adoptado por el equipo y se convirtió, en poco tiempo, en indispensable. Ahora deja
Ginebra.Pero no teman,no le perdemos,al menos completamente.Aunque dedicará la mayor parte de
su tiempo a escribir una recopilación de historias y una novela y empleará su talento en la natación y
en la pintura, sus columnas seguirán adornando graciosamente las ediciones de Europa Star. Su célebre
colaboración “Freely Speaking” (Charlando Libremente) se transformará de ahora en adelante en
“Lakin at large” (Lakin anda suelto) y, además, tres o cuatro veces al año, lo mandaremos en “misión
especial”. Solo se vive dos veces, n’est-ce pas?
Felix Baumgartner – Relojero y Director de Urwerk
“Tenemos la posibilidad de hacer lo que queremos, de la manera
que queremos hacerlo,” nos dice Felix Baumgartner, relojero
y director de Urwerk. “El año pasado fabricamos 185 unidades
y este años esperamos llegar a las 230 unidades.”
Trabajar como relojero y director de empresa supone un cierto
malabarismo por parte de Baumgartner. “Por las mañanas,
hasta las tres de la tarde, soy un relojero más. A las tres o las cuatro, enciendo mi ordenador,
repaso mi correo electrónico y hago mis llamadas telefónicas convirtiéndome en el director de la
empresa. El reparto es perfecto para mí. El año pasado intenté ser director al 100% y no me sentía
satisfecho. Es cuando hago relojes que me siento completamente realizado.”
“Siento un placer inmenso desarrollando nuevas ideas y creaciones,” nos cuenta. “Me satisface
encontrar las soluciones técnicas que hacen posible el funcionamiento de las ideas. Cuando
empiezas a inventar una nueva complicación, debes concentrarte, pensar y crear.”
Baumgartner está implicado en encontrar nuevas formas de leer la hora, y un ejemplo de ello es
la actual colección de Urwerk. “Durante los próximos cinco u ocho años, perseveraremos en
nuestra investigación sobre nuevas formas de expresar el tiempo,” nos adelanta. “Ahora utilizamos
indicaciones vía satélite para sincronizar los relojes. Más adelante nos empezaremos a
centrar en nuevos materiales.”
Baumgartner es optimista cara al futuro.“Soy de la opinión que el futuro para Urwerk, y para la relojería
en general, es prometedor.Aún hay mucho potencial. En el fondo todo se reduce a la educación,
a enseñarle a la gente lo que es la relojería.Además, nos encontramos con una serie de culturas que
habían quedado al margen, como Rusia, China o la India, que no conocen otra cosa de relojes más
que Rolex y diamantes. Es nuestra labor y responsabilidad transmitirles la cultura relojera suiza.”
Thomas Morf - Director General de Carl F. Bucherer
Thomas Morf fue nombrado Director General
de Carl F. Bucherer en marzo de 2001 y hasta
la fecha ha hecho un excelente trabajo con la
marca. “Pasión, constancia, no rendirse
nunca – estos son los trazos de mi carácter y,
además, creo poseer el don de motivar a la
gente,” nos comenta. “De todos modos, el
éxito de Carl F. Bucherer subyace en el hecho
de que tenemos una visión clara, una estrategia
clara, y una misión que cumplir.Y el factor
más importante es que tenemos gente capaz
y con talento detrás de la marca.”
“Nosotros no queremos ser una marca de
marketing,” nos dice Morf. “Comercializamos
nuestra marca con pulcritud, desde luego, pero
no queremos invertir el 80% en marketing,
queremos exactamente lo contrario, invertir el
80% en producto. Para ello debes tener, ante
todo, un producto de solvencia contrastada y
luego llega el marketing de ese producto.”
Morf se lo pasa en grande dirigiendo Carl F.
Bucherer. “Crear una marca desde cero es una
rara y única oportunidad,” nos manifiesta.
“Poder combinar una afición con un negocio es
una cosa que no ocurre todos los días. Soy un
privilegiado por poder hacer lo que me gusta.
Viajar alrededor del mundo, hacer amigos,
exponerme a diferentes culturas, todo esto es
excitante,¿no?”“Me gusta observar cosas hermosas,
como el diseño de un gran automóvil.
Me fascina la potencia y la velocidad.Y los relojes
no son distintos de otras máquinas – no se
paran nunca, son máquinas de altas prestaciones.
Por eso muchas personas se sienten
atraídas hacia los relojes mecánicos.Todo lo que
tiene un motor en su interior es fascinante:
coches, motos, barcos, aviones y relojes.”