Por Carles Sapena
Pocos establecimientos quedan en el mundo que hayan sobrepasado su 150 cumpleaños de cara al público
y seguir regentados por la misma familia desde hace ya cinco generaciones!
Naturalmente, solo podíamos estar hablando de la –Unión Suiza– Pero vamos a hacer un poco de historia...
Alrededor de 1850 Carles Vendrell Castellá,
abre un modesto negocio en la entonces
Villa de Sants, hoy en dia engullida por la
gran ciudad de Barcelona. A lo largo de
cinco generaciones, esta firma, ha ligado su
historia, tanto a la evolución social y
económica de la gran ciudad que hoy en día
la acoge como al desarrollo de la industria
relojera y naturalmente a su comercio.
Sus sucesivas ubicaciones coinciden con la
dinámica de la pujante e innovadora burguesía
Catalana de mediados del siglo XIX;
de la modesta villa de Sants, pasan al “Carrer
Ample” (La calle ancha) y pasando por la
populosa calle Hospital a principios del siglo
XX y, a partir del impulso fundamental de
Carlos Vendrell Paradía, la familia de joyeros y
relojeros abre un establecimiento en la calle
“Ferran” la calle Fernando, a la sazón, el
punto estratégico del lujo Barcelonés de
aquella época, donde llegaron a poseer dos
establecimientos. Finalmente, se trasladan a
la recién urbanizada y modernísima, Rambla
Catalunya, en el corazón del “Eixample”
(Ensanche) Barcelonés, hoy en día conocido
en el mundo entero por sus lujosos
escaparates. En una clara visión de futuro,
Carlos Vendrell Paradás, decide cambiar el
nombre familiar del negocio y adopta el de
“Unión Suiza de Relojería”. Ya en los años
sesenta del pasado siglo, con relevo de la tercera
a la cuarta generación, la familia Vendrell
pasa a regentar ya , cinco establecimientos en la
ciudad de Barcelona, y un sexto en la exclusiva
calle de Fuencarral, en Madrid.
Tras una etapa de consolidación de su expansión
y ya bajo la batuta inspirada de Luis
Vendrell Salvia, el testigo pasa a la quinta
generación, la de los actuales propietarios.
Formada por los hermanos, Luis, Javier, César
y David Vendrell Pedrola. Ellos, bajo una dirección
colegiada, han bifurcado las actividades
de la empresa en dos ramas diferentes, pero
complementarias:
Por un lado “Unión Suiza de Distribución”
que entre otras, distribuye la marca Suiza
“Kronos” ya patentada por ellos el 1930.
Por otro lado la “Unión Suiza de Relojería”,
centrada en el negocio detallista de cara a su
exigente público.
El resultado de todo ello, es una perfecta sinergia
entre la clientela, el servicio y la distribución.
Sin perder de vista por ello, que la firma, fiel a
sus orígenes, sigue diseñando joyas de la
máxima calidad y belleza, en consonancia
con el afán de personalización de servicio,
que ofrece a su conocedora clientela.
Hoy en día, La Unión Suiza, distribuye en exclusiva
y comercializa más de veinte marcas de
relojes, entre los que se encuentran, por citar
algunas, Rolex, Roger Dubuis, Le Coultre,
Perrelet, IWC, Hublot, Omega; y como no, su
propia marca: Kronos. Mención aparte, merece
Patek Philippe, marca que dispone de un
exquisito “Corner” dedicado en exclusiva en su
lujoso establecimiento de la Diagonal
Barcelonesa.
La firma cuenta actualmente con más de cincuenta
empleados y su plantilla incorpora
relojeros de gran nivel, que garantizan un servicio
técnico post-venta impecable.
A día de hoy, y fiel al espíritu de la saga, los
cuatro hermanos Vendrell siguen apostando
por la innovación, tanto en la gestión como en
la remodelación de sus establecimientos y
podemos decir, sin temor a equivocarnos, que
es más que nunca, “La Unión Suiza”