Por Pierre Maillard
Raymond Weil es prácticamente la única marca de relojes asentada en Suiza con una amplia cuota de mercado y
carácter independiente. Esta identidad tan particular –que la empresa, orgullosa de ello, reivindica alto y claro– ha sido
forjada a lo largo de los años más por el propio producto que por un afán identitario de la empresa. El replanteamiento
de la estrategia que Raymond Weil ha efectuado obedece, sobre todo, al deseo de reforzar la visibilidad de la marca.
El nuevo enfoque estratégico está siendo dirigido
por Olivier Bernheim, consejero delegado de
Raymond Weil, al que se han sumado en esta
operación sus dos hijos, Elie y Pierre. Dicho
esfuerzo de renovación está desarrollándose en
diversos frentes, e incluye remozar la identidad
corporativa de la marca a través de una nueva
imagen y campaña publicitarias, así como una
puesta a punto completa del material de ventas y
marketing de la empresa. Y, por encima de todo,
la compañía está reorganizando y reestructurando
su oferta de relojes.A partir de ahora, los
productos de Raymond Weil seguirán una clara
estructura jerárquica y cada colección contará con
una serie de objetivos definidos. La meta final es
“asegurar la posición de la marca en el sector de
los relojes de gama alta”, resume Elie Bernheim.
8100 SR1
Nueva división
“Somos lo opuesto a una marca nicho”, explica
Olivier Bernheim, “y dicha identidad como
marca muy implantada y de amplia paleta en el
mercado –que deseamos conservar, puesto que
constituye nuestro ADN–, hoy en día requiere
desarrollar productos específicos, destinados
con mucha claridad a los distintos tipos de consumidor.
Por este motivo, hemos creado los
cimientos para llevar a cabo una división muy
precisa de nuestra oferta, que incluye tres categorías:
Alta, Principal y Rotación. Cada una de
ellas posee su propio estilo y estrategia, evitando
así todo conflicto interno.”
Raymond Weil siempre ha sido percibida como
una marca “más bien femenina”, relativamente
clásica, que ofrece excelentes productos.
“Hoy en día, la clientela femenina es menos
estable, más volátil, siente menos lealtad por la
marca y está menos interesada en los relojes
genuinos que la clientela masculina," añade
Olivier Bernheim. “Por eso, hemos decidido
reorientar parcialmente nuestras colecciones
hacia el sector masculino, para lo cual hemos
añadido nuevos modelos, principalmente
mecánicos. Con el tiempo, nuestro objetivo es
que el 65% de la producción sea de relojescronómetro
masculinos y sólo un 35% pertenezca a las líneas para mujeres.”
VME PKB y FREELANCER 2720-ST
“Electrochoque” mecánico
En consecuencia, el porcentaje de relojes
mecánicos en la oferta global de Raymond Weil
va a crecer considerablemente. Desde esta perspectiva, que hoy en día plantea problemas en
lo que respecta al suministro de mecanismos, la
empresa ha sido muy previsora y se ha anticipado
a la evolución del mercado, por lo que ha
podido asegurarse una cantidad suficiente de
mecanismos (principalmente, automáticos ETA
y Valjoux) para poder desarrollar su estrategia
con la intensidad deseada. Su búsqueda de un
nuevo público masculino comenzó en la feria
Basel World con el lanzamiento de una nueva
línea deportiva "viril, moderna...una especie de
electrochoque," que cubrirá un vacío en la
amplia gama de productos de Raymond Weil.
La nueva línea, denominada Raymond Weil
Sport, se sitúa en el «grupo diana clave», es
decir, en el extremo superior de la categoría
“Principal”. Se trata de una colección muy
poderosa, cuyos relojes de formas labradas en
acero o en acero y fibra de carbono sólo están
disponibles con pulseras metálicas, sólidas y al
mismo tiempo muy flexibles (las pulseras son
una de las especialidades de la marca).
El buque insignia de esta colección es un
cronógrafo automático que cuenta con las
siguientes características: caja de 46 mm,
mecanismo Valjoux 7753, resistencia al
agua hasta una profundidad de 200 metros,
corona enroscable y ajustable para la fecha,
cristal de zafiro antirreflectante, tapa posterior
enroscable, broche de seguridad y una
esfera negra con tres contadores atornillados
en la misma. Según nuestro criterio, este
reloj no tiene parangón en el mercado suizo
en términos de relación calidad/precio: su
precio de 2.700 francos suizos es imbatible.
En la misma colección, podemos encontrar un
modelo de 3 manecillas equipado con un
mecanismo automático ETA 2824/2 y un calibre
ETA 2893/2.
Otra colección que representa una novedad, la
Freelancer, va dirigida a un público menos
deportivo pero atraído por relojes mecánicos de
excelente calidad y diseño contemporáneo. Tal y
como indica el acertado nombre de la colección,
sus líneas –limpias, claras y simples– deben atraer
una clientela joven e independiente. Fabricados
en acero, los relojes Freelancer cuentan con una
caja de 42 mm, tapa trasera enroscable, cristal de
zafiro y un mecanismo automático ETA. Se han
lanzado al mercado tres versiones para hombre:
tres manecillas, día/fecha y sistema de equilibrado
visible (Mecanismo SW 200).También está
disponible un encantador modelo femenino con
un sistema de equilibrado visible en forma de
trébol de cuatro hojas.
La tercera colección que se lanzó esta primavera,
la RW Sport, es una línea más básica
cuyos relojes están montados sobre pulseras
metálicas o correas de plástico. Se dirige a un
público joven y reemplaza –rejuveneciéndola–
la antigua colección Tango Sport.
Aunque gran parte de los nuevos productos de
Raymond Weil se dirijan a una clientela masculina,
la marca no se ha olvidado del público
femenino, como demuestra la nueva colección
RW Spirit, destinada a "mujeres atractivas, con
un toque neoyorquino" (un guiño a una
famosa serie de televisión). Los relojes de la
nueva línea cuentan con 12 diamantes sobre el
bisel redondeado y la correa de plástico está
disponible en blanco, negro, rosa y color chocolate.
Finalmente, la célebre colección Shine
incorpora dos nuevos modelos que continúan
con la herencia de este exitoso reloj.
“Ser independiente significa ser emprendedor”,
concluye Olivier Berheim. “Somos la
única marca suiza independiente cuyo fundador
todavía se encuentra con nosotros.
Esta intensa independencia es lo que nos permite
competir con los grandes grupos, asumir
riesgos, reaccionar, seguir de cerca la evolución
del mercado... todo lo cual resulta muy
favorable hoy en día; y no sólo para nuestros
socios, sino también para los minoristas con
los que trabajamos en todo el mundo que,
puede estar seguro, aprecian muchísimo
nuestra independencia."