Por Pierre Maillard
Desde 2004 Perrelet pertenece a Miguel
Rodríguez, propietario del grupo Festina que a
su vez posee marcas como Candino, Lotus,
Jaguar y Calypso así como L. Leroy (originario
de Besançon y conocido por haber creado “el
reloj más complicado del mundo”) y otras dos
marcas menores, actualmente hibernadas
pero que tuvieron su momento en otros tiempos:
Joseph Chevalier y Berney Blondeau.
Bautizado como Grupo H5, este pequeño contingente
de marcas ejecuta una estrategia
consistente en arañar progresivamente cuota
de mercado en el alto de gama. Como evidencia,
se observa un nuevo dinamismo en
Perrelet y el relanzamiento de la marca L.
Leroy previsto para BaselWorld 2009 donde
presentará piezas de muy alta gama. Para probar
la seriedad del empeño de Miguel
Rodríguez, éste recientemente adquirió a
Peace Mark el Holding STM que incluye,
además de a Soprod, el gran fabricante de
movimientos, a Indtec, una empresa clave en
la producción de calibres de cuarzo de los que
fabrica cerca de 90 millones al año. Se trata
sin duda de una jugada audaz en el tablero de
la relojería
Marc Bernhardt, SKELETON CHRONO DUAL TIME y JUMPING HOUR
Intensa investigación de mercado
En un contexto en continua evolución es de
capital importancia comprender las actividades
emprendidas por Marc Bernhardt quien
dirige el Grupo H5 además de ser el Director
General de Perrelet. Asignado a esta tarea por
Miguel Rodríguez en 2007, este joven
caballero procedente del sector financiero
entró con ímpetu en la relojería en 1995 de la
mano de IWC. Posteriormente, fue asignado a
dirigir el mercado de los EE.UU. para este fabricante
para ser posteriormente reclamado a
Schaffhausen por Georges Kern cuando la
marca fue adquirida por el Grupo Richemont.
En 2004 dejó IWC para ir a Bertolucci, que fue
vendida a Dixon. Entonces trabajó en el relanzamiento
de Wyler Genève hasta que Miguel
Rodríguez le convenció para que se uniera a
su equipo de Perrelet.
“Cuando llegué tuve la sensación de que
acababan de realizar un gran proyecto de
investigación de mercado con productos
reales. Con la retroalimentación obtenida tuve
toda la información necesaria para reagrupar
nuestra gama y concentrar esfuerzos en el
núcleo estratégico de la marca,” nos comenta
Bernhardt en Bienne. Los hombres de
Rodríguez ya habían recorrido un largo trecho
en el relanzamiento de Perrelet desde que se
hicieron cargo en 2004. La idea principal era –
y sigue siendo – capitalizar la histórica legitimidad
relojera de Perrelet, es decir, centrarse
en el movimiento automático del que se considera
inventor a Perrelet. Mantuvieron en las
colecciones el famoso modelo de doble rotor,
uno de los cuales está en la esfera del reloj, tal
y como fue presentado en 1995. La gente de
Miguel Rodríguez creó 300 referencias nuevas
y desarrolló 17 movimientos diferentes para
series de relojes redondos, tonneau y carré
galbé. “Había demasiados modelos en términos
de producción, logística e imagen,” dice
Marc Bernhardt. “Pero esta sobreabundancia
me permite diseñar nuestra oferta de modo
que cumpla las expectativas del mercado. Si
tuviera que definir nuestro posicionado, yo lo
llamaría de “lujo inteligente”, expresión que
prefiero a la de “lujo asequible”. Nuestro
rango de precios va de los 1700 Euros de uno
de nuestros relojes de acero con reserva de
marcha, gran fecha y manecillas descentradas
hasta los 8000 Euros de uno de nuestros productos
estrella, el cronógrafo esqueletizado de
42 mm con doble huso horario. En términos
de ventas, nuestra mayor fuerza reside en segmento
de precios que va de los 3000 a los
6000 Euros, segmento en el que podemos
ofrecer una buena cantidad de productos
interesantes.”
POWER RESERVE, DOUBLE ROTOR y CHRONO BIG DATE
Una posición privilegiada
Perrelet no busca convertirse en una manufactura
integrada. Gracias a las sinergias que se
generan dentro de la constelación de marcas y
unidades de producción controladas por
Rodríguez, encontramos hoy a Perrelet en una
posición privilegiada. La marca ya domina (utilizando
una unidad instalada en Candino) lo
que ellos denominan el T2 y que significa el
montaje de cerca de 5000 relojes al año.
Además, el diseño procede esencialmente de
la propia casa, así como la fabricación de la
caja y de los accesorios del movimiento, que
suele ser una adaptación de un calibre ETA.
Esto cambiará cuando se estrechen los lazos
con la recién incorporada Soprod. Algunos de
los modelos más exclusivos los produce DTH
Dubois Technique Horlogère, que desde 2003
también pertenece a Rodríguez y cuyo objetivo
declarado es el de alcanzar a producir
más de 50000 movimientos de gama alta
anuales.
Esta posición privilegiada de Perrelet, rodeada
de centros productivos de alto rendimiento, le
permite a Bernhardt afirmar que él no está
demasiado interesado en aumentar la cantidad
de piezas producidas sino más bien en la
mejora continuada de la calidad sin caer en la
trampa, especialmente en el curso del contexto
económico actual, de ascender de categoría en
el mercado de una forma demasiado brusca.
Citando los aciertos de Frédérique Constante o
Louis Erard, Marc Bernhardt cree que hay un
hueco real en el sector del lujo al alcance de su
marca y que este hueco es lo que él llama “lujo
inteligente”.
A nivel de distribución y de mercado se ha
hecho un esfuerzo similar en cuanto a
racionalización y expansión. “Al principio, la
red de distribución se construyó en función de
las oportunidades que surgían”, mostrando
Bernhardt su intención de querer corregir este
aspecto cuanto antes. Actualmente, nuestros
mercados más sólidos son Rusia y Europa del
este, Asia (con buenos resultados en Singapur
y llegada a China en 2009 con una nueva
estrategia periférica); el Oriente medio y los
EE.UU. que cuentan con una delegación en la
Florida. Europa es, para Perrelet, un campo
abierto todavía por conquistar. Para empezar,
han establecido ya su distribución en Suiza.
Flor de Diamantes
¿Qué hay de lo principal, del producto?
“En nuestra actual fase de desarrollo,” añade
Bernhardt, “el producto va a ser el protagonista
absoluto. Está en el centro de nuestra atención
y de nuestra comunicación. Perrelet
posee una credibilidad histórica y una solvencia
contrastada en relojería automática y
tiene también crédito en cuanto a capacidad
y calidad de producción. Con esta base, trabajando
en la idea del movimiento
automático, en la fuerza de nuestro diseño, la
estética y la construcción del calibre le vamos
a otorgar un nuevo dinamismo a nuestros
productos.”
Si observamos atentamente la colección
actual, nos daremos cuenta de que la
energía potencial ya está ahí. Modelo a
modelo identificamos los mismos rasgos
familiares: caja ergonómica, laterales ranurados,
cuernos curvados, fondo de caja de
cristal de zafiro y rotores decorados. Todo
ello en cajas de forma diversa: redonda, tonneau
o carré galbé.
La gama exclusiva y patentada basada en el
doble rotor sincronizado, que se modificó técnicamente
en 2007 sustituyendo el tren de
engranajes periférico por uno directo e integrado
en el movimiento, tiene garantizada la
continuidad y se crearán más variantes, especialmente
en la exitosa gama para señora,
donde el rotor frontal es de pétalos engastados
de diamantes formando una flor que gira sobre una esfera de madreperla. Pero les
advertimos que el doble rotor no es la única
estrella de la marca. Perrelet también nos
propone una atractiva línea llena de inventiva
en el Retrograde Hour, un reloj regulador
automático con manecilla de fecha y en el
Grand Lunar Phase, con fase lunar central y
manecilla de fecha. Debemos también mencionar
el best seller de la marca, un precioso
reloj esqueletizado con doble huso horario
que combina hábilmente un movimiento
Valjoux de estilo retro con una caja muy contemporánea.
Se aprecia un notable paso adelante en lo
contemporáneo en la colección Titanium, de
carácter muy deportivo que reinterpreta el
doble rotor y los indicadores retrógrados en
función de los códigos estilísticos más
actuales en la caja y los materiales empleados:
titanio, correa de caucho, acero pulimentado
o satinado, esfera de fibra de carbono,
etc.
Les hemos mostrado ampliamente que el
futuro de Perrelet no descansa – al contrario
– en un único modelo. De hecho, vemos a la
marca perfectamente capacitada para conseguir
sus más ambiciosas metas.