Por Carles Sapena
Desde 1870 Sandoz es todo un referente entre las manufacturas Suizas, introductores de las maquinarias
Americanas en la relojería Suiza, pioneros en la universalización del reloj de pulsera, fabricantes también
de relojes para automóviles y exitosos movimientos extraplanos, es hoy en día un paradigma de la história
y evolución de la industria relojera
El Caractere
Pero para entender esta aventura y tomando
como punto de referencia, esta fecha decisiva
tenemos que viajar al pasado y después avanzar
hasta nuestros días para entender en toda su
dimensión la importancia de esta saga relojera,
y sus múltiples aportaciones.
Los Sandoz pertenecian a una de las familias
más antiguas del cantón de Neuchâtel. El primer
antepasado del que tenemos noticia,es
Johannes Sandoz, nacido en Le Locle en 1530.
Pero la primera referencia a la familia Sandoz
asociada al arte de la relojería data de 1697 en
las montañas suizas de Neuchâtel, cuando
David Sandoz crea el reloj de la iglesia de La-
Chaux-de-Fonds.
Posteriormente, Abram-Louis Sandoz se dedica
a la relojería desde 1748 al sentirse atraído por
la dinámica de una actividad económica en alza
ya en la zona desde 1730 y que se empieza a
convertir en el “modus vivendi” de muchas
familias. Desde entonces, los mecanismos, los
resortes o las esferas de los relojes fabricados en
las montañas de Neuchâtel llevan el
patronímico Sandoz, que se une indisolublemente
a la expansión de la industria local.
En 1751, Jacques Sandoz firma el llamado
“Oignon”, un reloj de bolsillo con caja de latón
y esfera de plata de 54 mm de diámetro ornamentado
con la Flor de Lys, que se expone hoy
día en el Musee International D’horlogerie de
La-Chaux-de-Fonds, Suiza.
Hacia 1800 Gustave Sandoz ya dirige un conocido
y prestigioso establecimiento en París, en el
Palacio Real cuyo origen relata A.Bachelin:
“Todo París ha desfilado ante el reloj de cristal
de roca (ejes, engranajes y piñones tallados a
mano en cristal de roca) largo tiempo expuesto
en el Palais Royal, por cortesía de C.A.Sandoz
(1800-1880), originario de Neuchâtel”:A partir
de1855 los maestros relojeros Sandoz se especializaron
en la creación de relojes extraplanos y
cronómetros.
La tradición familiar se fue trasmitiendo de
generación en generación. Pero la aventura
moderna de Sandoz da comienzo en 1870
cuando Henri Sandoz, que desde joven había
aprendido el oficio de relojero, creó junto con
Jules E. Sandoz la primera factoría de relojes de
la familia, punta de lanza de la modernidad al
introducir la maquinaria americana en la relojería
suiza.
Ami Sandoz & Hijos, de La Chaux-de-Fonds,
consiguen en 1878 en París, reconocimiento
internacional al obtener una medalla de plata
en la Exposición Internacional. Resaltan entre
sus aportaciones,los puentes recortados de
los mecanismos producidos al estilo China,
mientras que sus cronómetros de bolsillo provistos
de escape por expansión del pilotaje,
demuestran una auténtica calidad en sus
relojes. Posteriormente, en 1896, Henri-
Frederic Sandoz diseña un cronógrafo contador.
Patenta bajo su propio nombre en estas
fechas cinco mecanismos diferentes relacionadas
con los reguladores de velocidad
para relojes de repetición y freno de cinta,
adaptados para los mecanismos de relojería o
las cajas de música. Ese mismo año se
patenta la puesta al día de un regulador de
alarma para relojes de repetición, “sistema
H.Sandoz-Sandoz”.
Con la primera guerra mundial se empieza a
poner de moda el reloj de pulsera. Louis Sandoz
fue uno de los pioneros en la producción
mundial en este tipo de relojes, siendo proveedor
del contingente británico durante la Primera
Guerra Mundial.
Tras la gran guerra, la factoría de Henri Sandoz ,
cambia su nombre por el de Henri Sandoz & Fils
cuando se incorpora a la sociedad Hermann
Sandoz, hijo del fundador de la sociedad, que
además de reputado relojero, es un hábil
empresario y comerciante contribuyendo con el
paso de los años, al brillante desarrollo empresarial
de la firma.
En 1930, Los hijos de Louis Sandoz registran la
patente de un mecanismo de cuerda con reserva
de marcha para 8 días; su producción se diversifica
también en el campo de los relojes destinados
a los equipamientos para automóviles.
Henri Sandoz & Fils desarrolla los relojes de
pulsera y medias varillas de horas saltantes.
La extraordinaria fiabilidad de las maquinarias
Sandoz fue recompensada en 1938 con dos
premios del observatorio de Neuchâtel y un año
más tarde, el stand de Sandoz en la exposición
nacional celebrada en Zürich, obtiene el primer
premio y consiguió un gran éxito de público.
Ya en la década de los años 50, Sandoz continúa
especializándose con la producción de
relojes extraplanos como el famoso Sandoz 333
y el extraordinario calibre HSF 56, que supuso
una auténtica innovación. Todas las ventajas de
este nuevo reloj Sandoz 333 de carga
automática extraplano sirven para realzar la ya
excepcional calidad del calibre HSF 56, la precisión
técnica que impresiona todavía hoy en
día. Este nuevo sistema elimina completamente
la vibración lateral y facilita que la tolerancia
entre la tapa trasera y el movimiento, esté dispuesta
como en un reloj de cuerda.