Por Pierre Maillard
Philippe Merk nos concedió esta entrevista en exclusiva a finales de junio. Un mes exacto después,
Audemars Piguet comunicaba que el Sr. Merk había sido designado su nuevo CEO, sustituyendo a
Georges-Henri Meylan con efecto a 1º de enero de 2009.
Y, a pesar de todo, hemos decidido publicar esta entrevista porque los comentarios del Sr. Merk, que ha
dirigido brillantemente el cambio de estrategia de Maurice Lacroix hacia el segmento más alto de la relojería,
siguen siendo plenamente vigentes. Y el Dr. Peter Brunner, presidente del consejo de administración
del holding Maurice Lacroix Limited, nos confirma que “no habrá cambios en la estrategia de la marca y
el modelo actual de negocio va a continuar inmutable bajo una nueva dirección operativa.”
La aventura industrial iniciada por Maurice
Lacroix bajo la batuta de Philippe Merk
empieza a dar sus frutos, confirmación tácita
de la sagacidad de la estrategia urdida por el
CEO de la marca, un científico por formación
que quiso ir más allá y realizó un MBA. Para
encontrarse con el afable y entusiasta Sr.
Merk, Europa Star se desplazó a Saignelégier,
en las montañas suizas del Jura, donde se
ubican la mayoría de las crecientes instalaciones
de la marca. El Sr. Merk exprime para
los lectores de Europa Star sus opiniones
acerca de la industria relojera y explica los
objetivos a largo plazo fijados para su marca,
una empresa independiente con sede en
Ginebra.
Philippe Merk y El espectacular Mémoire 1
Europa Star: Su estrategia resulta cada vez
más evidente. Lo hemos notado en los últimos
años, no tan solo en el innegable
ascenso a un segmento más alto de los relojes
Maurice Lacroix, sino también en la clarificación
de la identidad estilística de la marca.
Y ahora también observamos la determinación
de la firma de garantizarse una relativa
independencia industrial. ¿En que fase
están ustedes en este proceso?
Philippe Merk: Como han podido comprobar
durante su visita (nota del editor: véase
recuadro al final del artículo), Maurice Lacroix
está a la cabeza de una estructura industrial
de creciente importancia. Eso no incluye solamente
nuestra actividad principal, con nuestros
grandes talleres dedicados al ensamblaje,
control y logística sino también incluye
a Queloz, nuestra manufactura de cajas, que
controlamos desde 1999. La actividad de
Queloz ha evolucionado de fabricar cajas de
gama media a producir las más sofisticadas y
prestigiosas cajas. También poseemos unas
instalaciones denominadas Manufacture des
Franches-Montagnes – MFM – creada a partir
de cero en tan solo un año y medio. En ella
se producen componentes para movimientos,
con un gran valor añadido. Además, tenemos
nuestro propio laboratorio de investigación y
desarrollo, nuestros ensambladores y un taller
especial dedicado, de momento, al famoso
Mémoire 1.
Queloz, al igual que MFM no fabrica solo
para Maurice Lacroix sino para otras marcas
también. Tiene una excelente cartera de
clientes externos de primerísima calidad y, a
decir verdad, tiene hasta demasiados pedidos.
MFM está buscando nuevos clientes y
estableciendo magníficos contactos con multitud
de marcas. Básicamente, nuestro objetivo
es colaborar con marcas independientes
en el segmento más alto de la gama.
Estoy convencido de que los fabricantes independientes,
que giran aproximadamente un
25 por ciento del total de la facturación de la
relojería suiza, se podrían beneficiar en conjunto
si estrecharan lazos de cooperación y
sinergias de desarrollo entre ellos, facilitando
así la supervivencia de su propia filosofía de
independencia. Trabajando juntos mejoraríamos
todos. A medida que integramos
nuestras habilidades recién adquiridas, tenemos
cuidado de mantener estrechas relaciones
con un amplio abanico de proveedores,
principalmente en la zona del Jura.
También invertimos considerables sumas de
dinero en herramientas de producción. Es el
precio que pagamos por nuestra independencia.
ES: El precio por la independencia es realmente
alto. Al propietario de la marca, Desco,
¿realmente le sale a cuenta?
Ph.M.: Históricamente, Desco era una gran
corporación comercial internacional. Hoy día
es Maurice Lacroix y, ¡punto final! Se ha
desprendido de todas sus otras actividades.
Recientemente vendió su red de distribución
asiática al potente grupo DKSH que da
empleo a 25000 personas y mueve 4000 millones
de Euros anuales. DKSH participa en el
mercado asiático en competencia con los
grandes grupos relojeros. No obstante, aún
conservamos nuestra propia red de distribución
europea. De ahora en adelante, la
situación está clara: en los próximos cinco
años no modificaremos esta estrategia, nos
mantendremos fieles a nuestra gama de productos
y conservaremos nuestra independencia.
Y tenemos los medios para conseguir
estos objetivos.
PONTOS DECENTRIQUE GMT, MASTERPIECE DOUBLE RETROGRADE LIMITED EDITION
ES: ¿Cuántos relojes fabrican al año?
Ph.M.: Actualmente fabricamos 100 mil
unidades anuales, la mitad de los cuales son
relojes mecánicos. Para el 2012 queremos
concentrarnos en producir 60 mil relojes,
todos ellos mecánicos. Poco a poco haremos
desparecer de nuestro catálogo los relojes
de cuarzo y la proporción de relojes fabricados
por nosotros respecto a los mecanismos
comprados fuera (básicamente ETA o compatibles
ETA) variará sustancialmente a nuestro
favor. Hoy nuestra oferta empieza en
torno a los 650 Euros. Con el tiempo, la
colección Masterpiece, con precios entre los
3000 y los 6000 Euros, representará el 80
por ciento de nuestra oferta. Nuestra colección
más contemporánea, la Pontos, se situará
en una gama de precios similar. Nos centraremos
en estas dos líneas para así dar
una imagen clara y diáfana de nuestra
empresa.
ES: Respecto a su imagen, se tiene la impresión
de que se está estableciendo una identidad
a base de fomentar un estilo concreto.
Ph.M.: Estamos transformando – y continuaremos
haciéndolo – nuestra identidad
corporativa. Esta mutación se inició con el
Masterpiece cinco o seis años atrás y se
aceleró hace tres años con nuestra decisión
de invertir cuantiosamente en nuestras
instalaciones fabriles. El proceso no tan solo
continúa sino que va a intensificarse en el
futuro. El nuevo posicionamiento de Maurice
Lacroix fue inmediata y positivamente detectado
en los EE.UU. y en Asia, donde el
interés por la marca ha crecido enormemente.
No obstante, este cambio ha encontrado
algunos escollos en Europa, especialmente en Alemania – uno de nuestros grandes
mercados – debido a que empezamos con una
imagen de un nivel algo inferior.
La modificación de esta imagen supone un
retcomplicado que nos ha tenido ocupados a
todos los niveles durante un tiempo. ¡Pero
venceremos! Evidentemente, esto concierne a
la distribución. En Alemania, por ejemplo,
redujimos el número de puntos de venta de
1400 en 2001 a los 600 de hoy. En 2001
estábamos en 30 mercados distintos y hoy
tenemos representaciones en 70 países y eso
que algunas zonas están en la fase inicial de
expansión. El Oriente Medio y Latinoamérica
tienen un gran potencial para su desarrollo Rusia crece a paso ligero. Los mercados emergentes
nos permiten afirmar nuestra identidad
sin lastres del pasado.
MASTERPIECE LE CHRONOGRAPHE – ML 106 CALIBRE
El primer calibre propio de la manufactura Maurice Lacroix.
Decorado a mano. Cronógrafo de cuerda manual con indicador
de 60 minutos e indicador de pequeños segundos. 20 rubís,
tornillería en acero azulado, dos chatones de oro de 18 quilates,
rueda de pilares, ajuste fino de cuello de cisne, antichoque KIF,
paletas y rueda de escape en acero pulimentado, volante con
resorte de Glucydur, 18,000 alternancias/hora.
MAS TERPIECE SQUELETTE – ML 134 CALLIBRE
Movimiento esqueletizado fabricado por Maurice Lacroix decorado
a mano, de cuerda manual, con indicación de horas y minutos
mediante manecillas centrales y subesfera de pequeños
segundos. 17 rubís, puentes y tornillería con recubrimiento de
PVD en color tántalo o negro, paletas y rueda de escape en acero
pulimentado, volante con resorte Glucydur, antichoque Incabloc,
18,000 alternancias/hora.
MASTERPIECE DOBLE RETRÓGRADO EDICIÓN LIMITADA,
CALIBRE ML 151
Movimiento propio de Maurice Lacroix, decorado a mano, de
cuerda manual, con indicación de horas y minutos mediante
manecillas centrales, indicación retrógrada de segundo huso
horario, indicación retrógrada de la fecha, indicación de la reserva
de marcha e indicación de pequeños segundos. 52 rubís,
puentes esmerilados con recubrimiento de oro rosa, tornillería de
acero pulimentado, puente de _ grabado con identificación de
Edición Limitada, 18,000 alternancias/hora.
ES: En medio de este proceso que nos describe,
¿qué papel representa el Mémoire 1?
Ph.M.: Sin duda, el papel del protagonista. Es la
demostración de nuestras cualificaciones como
relojeros, obtenidas con enorme esfuerzo por
nuestra parte. El Mémoire 1, con su excepcionalmente
única complicación y su especial diseño es
una pieza tan audaz que tiene a la opinión dividida.
¡Pues mejor todavía! Por este motivo nuestros
equipos han progresado con rapidez.
Nuestra tecnología y nuestras patentes del sistema
de memoria mecánica se desarrollaron para
este reloj. Y eso abre un vasto campo de exploración.
Además, la mayoría de los componentes –
60 por ciento – han sido diseñados y fabricados
por nuestra gente en nuestros talleres, trabajando
en colaboración con los más eminentes expertos
en la materia. Con sus 600 piezas, la unidad es
tan compleja en términos de rozamientos y de
fuerzas en juego, que no fuimos capaces de simularlo
en un ordenador. Así que debimos probarlo
todo en nuestro taller, el mismo lugar donde se
fabricarán las 20 unidades del Mémoire 1
durante el 2009. Posteriormente, la función de
memoria se integrará en la colección Masterpiece
pero de forma simplificada y con un nuevo
movimiento. Entonces, este taller especializado se
adentrará en la exploración de nuevas sendas
para futuros modelos excepcionales hasta que
llegue la hora de un Mémoire 2…
ES: En el entorno actual supercompetitivo, en el
que cada una de las marcas que se precien como
tales quiere darse a conocer mediante el desarrollo
de una pieza excepcional, ¿Qué puede aportar
Maurice Lacroix que otros no puedan?
Ph.M.: Bueno, vea el Mémoire 1 que es toda una
respuesta a su pregunta. Muestra una manera de
operar más desinhibida que la de otras marcas
más encorsetadas por su historial. Nuestro
pasado como marca media nos ha hecho estar
más atentos a las necesidades del cliente (la
demanda), mientras que otras marcas más institucionalizadas
tienen tendencia a centrarse más
en la oferta. Así pues, hemos aprendido a tener
en cuenta aquello que el consumidor final está
buscando.
Al centrarnos en el cliente, prestamos especial
atención al concepto de legibilidad. No es por
casualidad que las esferas de nuestros relojes
tengan reputación por su belleza y su facilidad de
lectura. Para que esto suceda empleamos nuestro
propio código genético. Hay gente que dice que
la relojería suiza, con sus 10 mil millones de Euros
en exportaciones, está tocando techo. ¿Qué es
esta cifra en el orden general de las cosas? Es solo
una gota en un océano. El potencial de crecimiento
es enorme.
A día de hoy, nuestro objetivo es saber comunicar
nuestros valores adecuadamente, formar debidamente
a nuestra red de distribución y fomentar el
desarrollo de relaciones de confianza mutua. No
puedo estar satisfecho con la cadena logística, en
el sentido más amplio, de la relojería suiza tal y
como opera actualmente. Hay muchas cosas por
hacer para aumentar el prestigio de la relojería,
de sus productos, de las habilidades que implica,
de su complejidad. Trabajar sobre estos elementos
es también una faceta de la edificación de
una marca.
UNIDADES PRODUCTIVAS PRINCIPALES DE MAURICE LACROIX
Las tres principales unidades productivas de Maurice Lacroix se encuentran en (o cerca) de Saignelégier y son propiedad total del Holding Desco.