Por D. Malcolm Lakin
Une Journée à Paris, veinticuatro horas en la capital del mundo, París, ciudad de la luz. Imagínese deambulando por París viendo como amanece en el jardín de Les Tuileries, después, a mediodía, acercándose a la Ile de la Cité para observar los rayos del sol a través de los rosetones de Nôtre Dame para, acto seguido, recorrer los aparadores de las boutiques de la Avenue Montaigne antes de acercarnos a la Tour Eiffel para poder extasiarnos con el juego de las luces en este coloso de hierro. Desde aquí, a la Ópera y, para acabar el día, un paseíto por la Place Vendôme.
¿Fatigante? No lo crean, pues estamos hablando de la pieza que ha presentado Van Cleef & Arpels, una complicación poética que repite a diario para usted este recorrido en ciclos de 24 horas. Es una complicación de gran creatividad que consigue combinar alta relojería con una escapada romántica por algunos de los más significativos puntos de París.

