Las virtudes de ser delgado
Por Pierre Maillard
En este periodo que ha visto la aparición de muchas maquinas de medición del tiempo ultra-poderosas, tanta relojería “musculosa” hinchada de testosterona, es realmente agradable la vuelta a lo “esencial”, para ver una cara de lo modesto y sencillo, con un tamaño delgado y elegante.
Moviendose contracorriente, o tal vez simplemente en la vanguardia – el tiempo lo dirá – Vacheron Constantin revive una de las tradiciones más arraigadas de su patrimonio, el movimiento ultra delgado.
Históricamente, Vacheron Constantin siempre a sobresalido en “delgadez” ya desde el siglo XIX. Durante el siglo XX, La manufactura de Ginebra, trató periódicamente de romper los registros de “delgadez”. En 1911, Vacheron Constantin presentó tres calibres de 2.82 mm de grosor. En 1917, creó un movimiento de 2.25 mm, seguido en 1924 por un movimiento de 1.88mm, y luego en 1931 por el calibre mecánico de cuerda manual 17 líneas 5/12 que mide unos asombrosos 0.94 mm de espesor.
Entre todos estos calibres, hay uno, el Calibre 1003, 9 líneas (21.10mm de diámetro) con un espesor de 1.64mm y compuesto de 117 elementos, que se convertiría en casi legendario gracias a su fiabilidad. Desarrollado en 1952, equiparía tres relojes redondos en 1955, que romperían todos los registros de ese período con su espesor total de 4.54mm.

