A inicios de 2009, Richard Mille se internó en las profundidades del océano con su primer reloj de buceo, el cronógrafo torbellino RM 025.
Esta pieza excepcional marcó la primera introducción de una caja redonda en la colección. Hoy, la firma presenta un nuevo reloj automático de buceo, el RM 028, en un diámetro de 47 mm, apenas menor que su antecesor.

